"Tras la tormenta llega la calma."
¿Cuántas veces hemos oído esta frase? Pero lo más importante, de todas esas veces que la hemos oído, ¿cuántas veces la hemos escuchado realmente?
Todos pasamos por malos momentos, más o menos intensos y de mayor o menor duración, pero que al fin y al cabo, son eso: una especie de torbellinos que nos sacuden, que nos unden, nos nublan la vista y que no dejan que veamos nada de lo que tenemos a nuestro alrededor.
Nos vemos solos ante la tomenta.
Pero toda tormenta termina y con ella siempre viene la calma. Siempre.
Al igual que hay días de sol, hay días de lluvia, y si podemos disfrutar de los primeros, ¿por qué no podemos sacar cosas buenas de estos últimos? Sólo depende de nosotros; de si queremos vivir en una continua nube de tormenta o si queremos ir en busca del sol y aprender de los charcos de la lluvia que, por fin, estamos dejando atrás.
La elección es sólo nuestra. ¿Qué escogéis vosotros?
"QUE CAIGA YA LA LLUVIA Y DEJE EL ASFALTO MOJADO"









Muy bonitas! Veo que has aprovechado bien estos nubarrones que tenemos :)
ResponderEliminar¡Muchas gracias! :)
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